La organización defensiva en las situaciones de balones parados (estrategia) es una de esas charlas que se han convertido en
tópicos de discusión entre los técnicos.
No pocos entrenadores prefieren asignar un
marcador para cada uno de los atacantes. Eso permite garantizar una
responsabilidad evidente en el marcaje, donde hay situaciones de 1v1. En caso que
alguien no marque al suyo, hace evidente la responsabilidad de éste. Sin
embargo, un equipo entrenado puede contraatacar este marcaje con simples
bloqueos que permitan liberar los jugadores mejor capacitados para rematar. Es
relativamente fácil conseguirlo.
Por otro lado, hay quiénes prefieren que sus
equipos marquen en zona, es decir, independientemente de la posición de los
contrarios; se establecen en posiciones preestablecidas para responder a los
balones que entren en su espacio de actuación. Esta estrategia nos permite
garantizar una ocupación racional de los espacios que consideramos más
peligrosos, por ello tenemos gente sí o sí en ellos. No obstante, de nuevo, hay
los que encuentran que la no asignación de marcas concretas en defensa, puede
favorecer las dudas y, por lo tanto, debilidad en el marcaje.
La mayoría de equipos suelen tener marcajes
combinados, dicho de otro modo, disponen de jugadores en zonas como los palos,
el área pequeña o en la frontal del área, independientemente de si hay o no contrarios
en estas, y marcajes individuales, a la vez.
Sea cual sea el marcaje elegido por el cuerpo
técnico, queremos destacar la importancia que tiene la actitud defensiva. El “querer ganar la pelota” de modo convincente
es la gran oportunidad que tenemos realmente para ser más exitosos que el rival.
Los defensas deben estar atentos y activos para responder a la acción, ya sean
carreras, bloqueos o anticipaciones de los atacantes.
Ofensivamente
En ataque, los jugadores con un poderío
físico (fuertes y altos) suelen generar oportunidades de gol con mayor
facilidad. Sin embargo, aquellos como Luis Suárez, delantero del Liverpool FC
que no sobresale por su estatura, y en cambio, sí lo hace por su rendimiento en
goles de cabeza, se merecen un gran reconocimiento. De nuevo, vemos la
importancia de la actitud, en este caso, la actitud ofensiva en las
jugadas de balón parado.
Lógicamente, los equipos que no disponen de componentes
con rendimiento en pelota parada, suelen apostar para jugar en corto y mantener
así la posesión del balón. También, es importante que deportistas con estos
perfiles aprovechen el desorden generado momentos después de ejecutar el
córner. La entrada de jugadores de segunda línea puede ser efectiva dada la más
que frecuente desorganización de la línea defensiva y, por la tanto, la menor
eficacia del fuera de juego.
A modo de conclusión final, reafirmarnos que
el marcaje ideal es aquel que funciona a nuestro grupo de jugadores independientemente
del tipo que sea, zonal o hombre a hombre. A la vez, recalcamos que, sin
actitud individual y organización colectiva, costará mucho más ser efectivo
defensivamente y también, lógicamente, en el marco ofensivo.

yo también estoy muy de acuerdo con el tema de la actitud, he tenido un monton de problemas este año en el equipo y pienso que la mixta es la mejor
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